
Hubo un tiempo en que tu trabajo te importaba. Ahora te cuesta hasta abrir el correo. No es solo cansancio de un día difícil: es un agotamiento que el fin de semana ya no repara, acompañado de cinismo y la sensación de que hagas lo que hagas, nada alcanza.
Eso puede ser burnout, o síndrome de desgaste profesional. No es pereza ni falta de compromiso: es lo que ocurre cuando el estrés laboral se sostiene demasiado tiempo sin recuperación. Y aunque se parece al estrés, no son lo mismo.
En este artículo vas a entender qué es el burnout, cómo reconocer sus síntomas, qué lo causa y en qué se diferencia del estrés cotidiano... para poder atenderlo antes de que te consuma.